miércoles, 9 de julio de 2008

despues de la tempestad...

Nadie. Nada. Nunca. Me dijo que doleria como duele tu ausencia. Y que la desazón sería eterna. Prolongada. Yo no se porque. Nadie. Nada. Nunca. No entiendo. Debería. Pero no. Tampoco creo que sirva detenerse a pensar eso ahora. Porque duele de todos modos. La falta de tu voz. Dónde estás?. Dónde te fuiste cuando te quedaste tan fuera de mis días y tan dentro de mis noches?. Nadie. Nada. Nunca. Me dolió tanto como vos. Porque vos. Estás acá. Adentro. Acá, en muchos lugares que ya no camino, para intentar evitarme tu ausencia. Tan. Poco. Tanto. Por decirte. Quedó sobre mis manos. Quedó. Dormido en un cajón de los que rellenabas con detalles de colores. Acá. Allá. Lejos. Quedaron los que más amaste. Allá y acá son el mismo lugar, otra vez. Porque nadie. Nada. Nunca. Tan. Poco. Tanto. Me dejó un dolor parecido a éste dolor, dolorido. Lleno de. Nadie. Nada. Nunca. Nunca más tu sonrisa y tus detalles de color.

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TRUCOOOO!!!!!