Hace dos años, un día como hoy...
+
+
+
+
+
+
Nadie recuerda las palabras.
Se amotinan en mi mente.
Y se dispersan y se pulen y se pierden.
Nadie recuerda que las palabras no lastiman.
Que las palabras no mienten. Que las palabras no mueren. Nadie.
Y sin embargo, yo.
Nadie avisa de éste dolor verosímil, tan real.
Nadie advierte. Las vertientes de las palabras no son inocente.
Nadie te mueve, nadie te choca por el simple hecho,
De chocar. Y el atropello
De las palabras es inevitable.
Porque en el golpe está el mismísimo gusto de golpear.
Porque en el filo yace el sabor del poder....
No hay comentarios:
Publicar un comentario